Un Guiri artesano

Letreros, seguro que en más de una ocasión os habéis cruzado con alguien que no se encuentra en su hábitat natural, e incluso nos atrevemos a decir que a vosotros os ha tocado interpretar ese papel.

El personaje que parece estar fuera de lugar en esta ocasión es:

#EntrenaTusLetras #escritora #escritor #SinJugadoresNoHayJuego


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3 responses to “Un Guiri artesano”

  1. Avatar de Casaseca.
    Casaseca.

    Tras las fotocopiadoras, junto al fax olvidado, un panadero-repartidor hacía guardia con ademán sereno con un cesto de mimbre de grandes dimensiones que olía más a pan recién hecho que el mismo pan que albergaba. No iba vestido de blanco, sino con unos vaqueros muy gastados y una camisa de manga corta, beige de cuadros azulones. Amarrada a la cintura, portaba una riñonera de cuero gastado en la que guardaba duros y de pesetas rubias. A pesar del trasnochado oficio, parecía joven, menos de cuarenta. Quise preguntarle a qué se debía el atuendo, pero no me atreví. Le ofrecí la memoria extraíble mientras le pedía que las hiciese por ambas caras. Me miró extrañado antes de sonreír. Luego hizo un vago gesto con la mano con el que parecía querer desentenderse del asunto.

  2. Avatar de ENIAC
    ENIAC

    —¡Hostias como panes!
    —Perdón ¿cómo dice?
    —¡Que van a haber hostias de masa madre como panes!
    —No entiendo señor, esto es una copistería. No sé qué le habrá ocurrido, pero nosotros no…
    —¡Oh, disculpe! no, no me he expresado bien…verá, el sacristán de la capilla de San Apapucio me ha encomendado una edición especial de la Hostia.
    —¿De la Hostia de qué?
    —¡ Pues de la hostia conmemorativa del santo! Ya sabe, el que se cubrió sus partes nobles con un sobrero y, ¡milagro!, el sombrero se aguantaba solo.
    —Quisiera fotocopiar el miembro en 200 hostias.
    —Ya…ejem…

  3. Avatar de Susana Amestoy
    Susana Amestoy

    Viene a primera hora a fotocopiar las ofertas de la semana, ojeroso y con harina salpicada sin gracia por su frente. Me deja junto al dinero siempre un croissant recién hecho y una sonrisa esquiva.
    Pero hoy me ha traído una palmera en forma de corazón y una promesa en la mirada.

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