Evocanotas de emergencia

Letreros, dejaos llevar por una melodía para que vuestra inspiración comience a bailar. Un reto de escritura creativa al son de la música.

#EntrenaTusLetras #escritora #escritor #SinJugadoresNoHayJuego


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4 responses to “Evocanotas de emergencia”

  1. Avatar de Laco_hartita
    Laco_hartita

    A falta de pterodáctilos cruzando el cielo y las simas selladas con Supergen, los semáforos en ejercicio tan vano como pleno de sus competencias… nada tan trepidante ni apocalíptico como la adrenalina bombeada por cada conductor un lunes en pleno atasco.
    Pataleos con ritmo de tablao flamenco, quejas con aires de petenera, redoble de puños sobre el volante, respiraciones leves, sincopadas entre un mar de berrinches coincidentes.

  2. Avatar de Nuria De espinosa

    #Evocanotas
    La melodía comienza como un susurro que abre la noche. Algo se levanta en silencio, como si el mundo respirase antes de una rebelión. Las luces de la ciudad tiemblan y, en algún lugar, alguien decide cambiar el destino.
    No hay gritos todavía, solo una determinación fría, elegante, casi triste. La música avanza y el corazón aprende su ritmo: el de quien sabe que cada decisión tiene un precio.
    Entonces llega el crescendo. Las sombras se alinean, las voluntades se tensan, y la historia gira un grado más hacia el caos.
    Cuando la última nota cae, queda una sensación extraña: la de haber cruzado una frontera invisible; algunas revoluciones no empiezan con un disparo, sino con una melodía que se atreve a imaginar otro mundo.

  3. Avatar de Jorge
    Jorge

    #EvocaNotas
    Y un día se rompió el cielo,
    cayó fuego y llovió muerte
    sin que el mundo se despierte
    ni otorgue ningún consuelo.
    Y nos llamaron a filas
    a luchar no por los nuestros
    sino por fines siniestros
    de ricos y meapilas.

    Y, como siempre en las guerras,
    los que pierden son los pobres,
    mientras que los de los sobres
    y los de las motosierras
    se enriquecen y no pagan
    ningún precio por las vidas
    de inocentes ahí perdidas;
    ellos solo se embriagan.

    Como dijo un hombre bueno
    llegará un día, no tarde,
    en que, en lugar del cobarde,
    de los que traen el trueno,
    pueda ser el hombre libre
    y abra las alamedas
    sin restricciones ni vedas
    y hasta el más pequeño vibre.

  4. Avatar de ENIAC
    ENIAC

    Al final de la senda solo cabía deslizarse por debajo de la maleza. El depredador casi podía tocarlo con sus garras. Un último esfuerzo, y quizás, gracias a la pendiente, podría escapar. No dudó en lanzarse con los pies por delante, abrazándose para intentar pasar por el hueco de las zarzas.
    Rodó y rodó. Su aliento se agolpaba en la garganta junto con el miedo a mirar atrás. Seguía ahí, a tan solo unos metros de él disfrutando de la cacería. El amarillo de sus ojos se ceñía y mostró su extraordinaria mandíbula emitiendo el rugido previo a la captura.
    —¡No puedo más! —exclamó agobiado por la asfixia.
    —¡Voy a saltar! —pensó— al ver cortado el camino bruscamente por un cañón. Abajo el agua del río esperaba su abrazo. Tenía una oportunidad. Se hizo el silencio. Vértigo. Impacto.
    —¡Aún sigo vivo, monstruo del demonio!, ¡ jajajajaja !

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