Palabros para no fiarse del tiempo

Letreros, en este reto toca bucear en la riqueza de nuestra lengua y su amplísimo vocabulario.

#EntrenaTusLetras #escritora #escritor #SinJugadoresNoHayJuego


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6 responses to “Palabros para no fiarse del tiempo”

  1. Avatar de José Antonio Márquez Villarejo Benavides
    José Antonio Márquez Villarejo Benavides

    Me desperté por el ruido del viento, en el piso superior. Me levanté y al subir observé que el celaje se había roto, dejando entrar todo el viento a borbotones.

  2. Avatar de Susana Amestoy
    Susana Amestoy

    El color de mi cielo
    cambia como baila el miedo
    flota sobre un mar inquieto
    intenso y arrebolado

    El color de tu cielo
    es gris como el gris del hielo
    estéril como tu anhelo
    helado y desencantado

    Yo pintaré celajes
    de rojo fuego salvaje
    de sal y azul oleaje
    Daré calor a tu viaje

  3. Avatar de Jorge
    Jorge

    #Palabros
    Me acompaña en este viaje
    un semillero de dudas
    mil palabras, todas mudas
    bajo un hermoso celaje.
    Al amparo de este cielo
    quiero afrontar mi futuro
    en este momento oscuro
    dominado por el duelo.
    Entre nubes coloridas
    saluda el sol animoso
    y me cura las heridas.

  4. Avatar de Alicia
    Alicia

    El celaje del tejado disuadió la tristeza de la buhardilla. Los rayos de sol le infundían buenos augurios y el vuelo de las primeras golondrinas se perdía entre las nubes. Decidido cogió su chaqueta y salió a la calle sin rumbo fijo, la esperanza guiaría sus pasos.

  5. Avatar de Ana Lirín
    Ana Lirín

    Ahí está ese celaje que me enciende la mirada.
    Perro, liebre, pez o cabra…
    Ahí está con sus figuras,
    tan mías a pesar de las alturas.
    Caballo, hormiga, ballena, elefante…
    Es como un gran zoo ambulante.
    Unicornio, dragón, paraguas, corazón…

  6. Avatar de ENIAC
    ENIAC

    Pierdo la mirada buscando el horizonte…
    Finas gotas de luvia golpean mi rostro y levanto la vista observando el celaje nervioso y gris, oscilante y macilento de las nubes del atardecer. En el momento místico del ocaso deseo flotar entre esa húmeda brisa que ha dejado tu ausencia.

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